La Urbe lanza una campaña contra el acoso callejero

image_6483441_6

“Que calle el acoso, no vos”, es el leimotiv que tiene como propósito desnaturalizar y visibilizar el acoso. Se invita a meditar sobre la relevancia de implicarse y actuar al instante de ver o bien presenciar estas situaciones.

El acoso en el espacio público es una modalidad de violencia sexista. Es aquella ejercida contra las mujeres por una o bien más personas en lugares públicos o bien de acceso público, como medios de transporte o bien centros comerciales, por medio de conductas o bien expresiones verbales o bien no verbales, con connotación sexual, que afecten o bien dañen su dignidad, integridad, libertad, libre circulación o bien permanencia y/o produzcan un entorno hostil o bien ofensivo.

image_6483441_1_3

Con la campaña del dos mil veinte se afirmó ya basta de miradas lascivas y silbidos que incordian.

Ahora se plantea implicarse, pues todas y cada una de las personas pueden hacer algo para frenar las situaciones de acoso en el espacio público. Se puede llamar al ciento cuarenta y cuatro (que es la línea gratis que brinda atención, asesoramiento y contención para situaciones de violencias por motivos de género, las veinticuatro horas, en todo el país), y asimismo efectuar pequeñas acciones para intervenir en las situaciones de acoso callejero y asistir a quienes estén pasando de ahí que. Y, siempre y en toda circunstancia, frente a una urgencia recurrir al novecientos once.

Desde el año dos mil quince, cada dos de octubre se memora el Día de Lucha contra el Acoso Sexual Callejero en la Urbe. Se trata de una data para visibilizar que el cien por ciento de las mujeres en algún instante de su vida han sufrido esta práctica en el transporte o bien en el espacio público.

Este año, tras un trabajo en conjunto entre la Segregaría para la Igualdad de Género, la Segregaría de Transporte y Obras Públicas, la Dirección General de la Mujer de MDHyH, y el Ministerio de Espacio Público y también Higiene Urbana, bajo el leimotiv “Que calle el acoso, no vos”, se invita a meditar sobre la relevancia de implicarse y actuar al instante de ver o bien presenciar estas situaciones.

Es esencial implicarse pues el acoso callejero produce en las personas que lo atraviesan temor, intimidación, degradación, ansiedad, estado de alarma, bronca, asco, baja autoestima, e inclusive depresión y agobio artículo traumático. Además de esto, hace que las mujeres diseñen estrategias rutinarias como mudar su recorrido, eludir ir a lugares, cruzar de vereda, mudar horarios, faltar a clases y hasta mudarse o bien mudar de trabajo.

Todas y cada una de las personas tienen el derecho a hacer empleo del espacio público con libertad, seguridad y autonomía.

Share on facebook
Facebook
Share on google
Google+
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on pinterest
Pinterest

Últimos Política Publicados